diumenge, 19 de juny del 2016

Un día de esos...

Hace unos días un amigo me envió un link con un artículo que me pareció muy interesante, que me ha hecho reflexionar bastante y me ha llevado a escribir estas líneas hoy.

Antes de empezar a hablar de lo que me trae hoy aquí hagamos un pequeño paréntesis para decir que este amigo es una persona a la que aprecio muchísimo y a la que tengo mucho cariño, aunque creo que nunca se lo he dicho. Es uno de esos amigos a los que no ves a menudo, nos vemos muy de vez en cuando, de hecho suelen pasar meses cada vez que nos encontramos. Pero cuando nos vemos es como si no hubiera pasado el tiempo. Es una gran persona. Hace unos añitos en un momento de esos en los que por circunstancias de la vida te encuentras completamente perdido, me dijo unas palabras que me ayudaron a encontrar el rumbo. Sus palabras fueron lo que exactamente necesitaba en aquel momento y me dieron el empujón que tanta falta me hacía. Un empujón que hace unos días me volvió a dar. Gracias amigo!! 

Después de estas pequeñas palabras de agradecimiento volvamos al artículo que me ha hecho reflexionar y plantearme muchas preguntas. ¿Valoramos realmente lo que tenemos? ¿ Le damos la importancia que se merece al hecho de estar vivos hoy? ¿Disfrutamos de todo lo que nos rodea? ¿Hacemos lo que realmente queremos? ¿Cuántos miedos o dudas nos detienen? ¿Somos lo suficientemente valientes para afrontar nuevos retos?

¿Cuántas veces decimos "un día de esos ya iré...", "un día de esos ya lo haré...", "un día de esos ya se lo diré..."?. ¿Por qué no hacemos que "un día de esos" sea hoy?. En el artículo el escritor hablaba sobre una experiencia personal vivida hacía un tiempo que le había llevado también a plantearse muchas de esas cuestiones. Tenemos siempre montones de cosas pendientes que vamos dejando para "mañana", Un mañana al que nunca le ponemos una fecha, que va quedando ahí en la lista de pendientes. Está bien tener esa lista de cosas pendientes que queremos hacer, decir, descubrir... pero si se quedan sólo en una lista en nuestra mente, entonces no tienen ningún sentido.¿ Y si no hay un mañana?. Y no es solamente el hecho de que no pueda haber un mañana, es más simple que todo eso, se trata de hacer lo que queremos en cada momento, sin miedos, sin excusas, sin dejar pasar el tiempo. La vida pasa a toda velocidad delante de nuestros ojos y a veces no somos del todo conscientes de lo rápido que se escapa el tiempo, ¿Por qué dejar pasar la oportunidad de ir a ese lugar que tanta ilusión nos hace, con el que tanto hemos soñado? ¿Por qué no darnos ese capricho que tanto nos apetece? ¿Por que no le decimos a esa persona lo que sentimos? ¿Por qué nos da tanto miedo expresar nuestros sentimientos? ¿Por qué no dejar a un lado los miedos y dudas que nos detienen y nos impiden lanzarnos a perseguir aquello que queremos? Sí, no es fácil, lo sé. ( me incluyo en los primeros puestos de aquellos que dejan cosas para mañana...). ¿De dónde surgen todos esos miedos? En mi opinión y bajo mi experiencia personal en muchas ocasiones esos miedos e inseguridades nos los provocamos nosotros mismos. ¿Cómo? ¿Por qué? No lo sé. Lo único que sé es que tenemos que cambiar la actitud ante todo eso que nos da miedo, Hay que intentar con todas nuestras fuerzas dejar esos miedos a un lado, tenemos que vivir, vivir hoy y no esperar a vivir mañana. Hagamos lo que queremos, digamos lo que sentimos y pensamos, sin miedo a la respuesta que vayamos a obtener de nuestras acciones porque quedarnos con todo eso dentro no nos ayuda para nada. Seamos valientes.

¿Qué es lo peor que puede pasar si expresamos lo que sentimos o si nos lanzamos a perseguir un sueño? ¿Que seamos rechazados? ¿Que nuestros proyectos no salgan cómo habíamos planeado? ¿Qué nuestro negocio no funcione cómo habíamos imaginado? Entonces, si eso ocurre, volvamos a soñar con nuevos objetivos, nuevas metas, nuevos proyectos, nuevos sueños... pero no nos hundamos. Sintámonos bien y orgullosos por haberlo intentado. Por no haber dejado aquello que queríamos en una simple lista de cosas pendientes.

Toda esta reflexión son sólo palabras, pero hay que pasar a la acción. A lo mejor nos ha llegado el momento de cambiar el chip, dejar los miedos y las inseguridades atrás y lanzarse a decir lo pensamos de verdad, lo que sentimos, a hacer lo que queremos. Ha llegado el momento de hacer que hoy sea "un día de esos..."

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada